Mantenimiento del filtro de aire de la moto

Los filtros de la moto: tipos, mantenimiento y consejos

Los filtros, tanto el de aire como el de aceite o el de gasolina, son componentes básicos en una moto puesto que ellos son los riñones del motor, y de su estado y buen funcionamiento depende en gran manera la salud y la vida del vehículo.

No es una tarea sencilla la de los filtros, deben proteger al motor de las impurezas que acarrean los flujos que filtran. Diversos estudios ponen de manifiesto que la mayor parte del desgaste prematuro que sufre el motor de una moto ha sido causado por diferentes partículas de un tamaño entre 10 y 40 micrones que le han llegado o por la admisión del aire o bien suspendidas en el aceite o el combustible.

Para que os hagáis una idea, un cabello humano ronda los 60 micrones de perímetro. La mayoría de los filtros que hay en el mercado actualmente son capaces de retener este tipo de partículas. Los estándares de calidad de los fabricantes de vehículos indican que debe retener, como mínimo, el 95% de estas partículas. Pero la eficiencia de filtrado es sólo uno de los valores que nos deben indicar la calidad de un filtro.

El otro valor es el caudal de flujo –aire, etc.- que deja pasar a través suyo. A mayor caudal, mejor, puesto que representa que el filtro debe entorpecer lo mínimo posible el paso del flujo que filtra. Por tanto, deberemos evaluar la combinación de ambos valores en conjunto a la hora de escoger un elemento de filtrado.

Filtro del aire

El aire es uno de los tres elementos imprescindibles para generar la explosión dentro del cilindro que, a su vez, genera el movimiento del motor. En argot de bomberos es el comburente.

Los otros dos elementos son el combustible y la chispa, que la da, en este caso, la bujía. El motor succiona todo el aire que puede del ambiente donde está funcionando por lo que el filtro del aire debe dejar pasar el máximo posible hacia la cámara de explosión pero impidiendo que pasen las impurezas que viajan suspendidas en él, especialmente el polvo.

Si en una moto de carretera es clave disponer de un buen filtro, en una de montaña es vital, porqué esta funciona inmersa en el polvo y la suciedad.

En el caso de que un filtro de aire se obstruyera por culpa de la suciedad, el caudal de aire que llega al sistema de admisión del motor se reduciría ostensiblemente, creándose un desequilibrio en la mezcla óptima de aire y combustible que alimenta el motor y en la que tiene que haber más gasolina que aire. La falta de este último impediría que se encendiera completamente el combustible durante la fase de combustión. La consecuencia directa sería la reducción de la potencia del motor.

También se ralentizaría la respuesta del acelerador y se calentaría el motor más de lo deseado. Si el filtro de aire llegara a taponarse del todo, el motor sería incapaz de encender el combustible de ninguna manera y se pararía.

El filtro de aire de una moto está compuesto de un elemento filtrante que se apoya en un marco de plástico, goma o metal. El elemento en sí puede estar fabricado de varios materiales distintos: papel plegado, fibra de algodón, malla de alambre o espuma.

El primero, el de espuma, es el más usado en off road, aunque también lo montan algunas motos de carretera. Está fabricado con espuma o esponja sintética, repartida en varias capas. Este material debe estar impregnado con un aceite específico, que es el encargado de retener a las partículas de polvo en suspensión que hay en el aire y que han quedado atrapadas en las celdillas de la espuma al pasar el aire por ellas.

Cuando el filtro de espuma está muy sucio hay que limpiarlo con productos específicos y volver a engrasarlo para que continúe cumpliendo su función, e instalarlo de nuevo en la moto.

Muchas motos de carretera suelen emplear un cartucho de papel en forma de acordeón como filtro de aire. Las ventajas principales del papel frente a la espuma son su precio y que presentan una superficie útil de filtrado notablemente superior, incluso si tienen igual tamaño, gracias a la técnica del plegado.

La pega más destacable que tienen es su mantenimiento. No se pueden mojar, por tanto, cuando están sucios sólo se pueden limpiar soplándolos con aire a presión, y no siempre es fácil hacerlo. Por ello hay que sustituirlos frecuentemente.

La tercera opción que nos ofrece la industria es el filtro de textil lavable. Está hecho de capas de gasa de algodón –de cuatro a seis- colocadas entre dos mallas de aluminio a las que se las pliega y engrasa.

Tiene un funcionamiento parecido al de espuma pero una capacidad de filtrado superior incluso al de papel, lo cual permite una mayor entrada de aire en el flujo de admisión con el resultante de un aumento de la aceleración y caballaje del motor. Además, tienen un mantenimiento casi idéntico a los de espuma, por lo que su vida útil es muy superior a los demás filtros.

Según K&N Filters, inventor de los filtros de algodón, estos tienen una vida útil de unos 80.000 kilómetros entre limpiezas, dependiendo de las condiciones de manejo. En muchos casos más que la vida de la propia moto.

Si evaluamos los dos conceptos que hemos enumerado al principio, eficiencia y caudal, este tipo de filtro se lleva la palma. Según K&N tienen una eficiencia de filtrado del 98% y un caudal tan elevado que incluso mejoran el caballaje y la aceleración original de la moto. Además son más económicos a largo plazo puesto que la marca garantiza una vida útil del filtro de más de un millón de kilómetros.

El cuidado preventivo de este componente debe ser una prioridad. Recuerda, este elemento es lo único que se interpone entre las partes sensibles del motor de tu moto y una cantidad ingente de polvo y agentes nocivos que hay en el aire.

Reparar el desgaste prematuro del cilindro, pistón y aros es mucho más caro y difícil que hacer un buen mantenimiento del filtro. Debemos verificar el filtro con frecuencia utilizando las tablas de mantenimiento periódico que todos los fabricantes de motocicletas proporcionan en el manual de servicio.

Este detalla los procedimientos de mantenimiento que se deben realizar y los intervalos de kilometrajes específicos. Puede que tengamos que inspeccionar y limpiar o reemplazar el filtro de aire con mayor frecuencia si hemos estado viajando en condiciones extremadamente polvorientas o de suciedad.

En la mayoría de los casos, el filtro de papel debe ser reemplazado tan pronto como sea evidente la acumulación de suciedad. Sin embargo, cuando sólo presenta un poco de acumulación, una buena sacudida o un chorro de aire a presión del compresor pueden solventar la situación.

Los filtros de espuma, malla y algodón, se pueden lavar cuando convenga y reengrasar para volverlos a usar, siguiendo las instrucciones proporcionadas por el fabricante del filtro. El proceso de limpieza puede variar de una marca a otra, pero la mayoría requieren el uso de un producto de limpieza, como un desengrasante específico, para retirar el aceite viejo y la suciedad atrapada en el filtro.

Hay que tener paciencia y dejar el tiempo suficiente para que la solución desengrasante haga su trabajo. Luego es conveniente aclarar el filtro a conciencia bajo el grifo, con agua caliente si hace falta, y dejarlo secar. Cuando el filtro esté seco se le debe aplicar una capa abundante de aceite especial para filtro, que retiene la suciedad.

Por último, es recomendable inspeccionar las superficies de montaje del carburador y del filtro, y limpiarlas también. En el caso que veáis que la abrazadera que fija al filtro está en mal estado, no dudéis en cambiarla.

Filtro del aceite

Aunque sea redundante, la principal función del filtro de aceite en una moto es retener las impurezas que puedan llegar al aceite lubricante antes de que este inicie su recorrido de lubricación por el circuito de engrase del motor.

De no ser así, las partículas metálicas que se desprenden del rozamiento de algunos elementos y los residuos de la combustión pasarían al aceite y, al participar directamente en el proceso de engrase, provocarían a su paso desgastes prematuros en los cojinetes, pistones y camisas de los cilindros. Las obstrucciones de los elementos móviles del motor, popularmente conocidos como gripajes, son otra de las consecuencias del mal funcionamiento del filtro de aceite.

Estos se pueden producir tanto porque han pasado demasiados residuos y bloquean a los elementos móviles como porque la suciedad ha obstruido al filtro y lo que no pasa es el lubricante.

Por lo tanto el filtro de aceite es el encargado de proteger el motor y proporcionarle una mayor durabilidad.

Al ser un elemento básico para el buen funcionamiento del motor y tener un coste bajo, no sale a cuenta hacer un mantenimiento específico del filtro de aceite de la moto. Por ello os recomendamos que cada vez que cambiéis el aceite lubricante reemplacéis también el filtro.

En los manuales técnicos de vuestras motos encontraréis los tiempos aproximados de vida de los lubricantes. Sed respetuosos con ellos. Cuando cambiéis el filtro de aceite, estad atentos a apretarlo correctamente y no dañar la rosca sobre la que se asienta.

También hay que tener especial cuidado de untar bien con aceite la junta tórica que suelen llevar estos filtros al montar el nuevo. Finalmente, no lo tiréis a la basura normal porqué es altamente contaminante. Llevadlo a un punto limpio junto con el aceite viejo que habéis retirado.

Estos filtros se elaboran generalmente con papel de celulosa, algodón y materiales sintéticos mediante un sencillo sistema: el elemento filtrante se coloca sobre un armazón metálico para que la presión del aceite no lo deforme y éste se enrosca sobre la pieza de soporte en el circuito de lubricación.

Cada moto tiene el suyo, que se ajusta perfectamente. No los intercambiéis o tendréis un grave problema. Podemos clasificarlos, en general, en dos tipos de filtros, dependiendo de cómo se han fabricado:

  • De sellado: Dotados con una carcasa metálica y una válvula antidrenaje que mantiene una reserva de aceite cuando el motor se apaga.
  • De cartucho: No llevan carcasa y el motor se encarga de realizar la función de la válvula antidrenaje.

Cuando los filtros de aceite prescinden de las partes metálicas son denominados filtros ecológicos, ya que se trata de recambios muy fáciles de reciclar y respetuosos con el medio ambiente.

Filtro de combustible

El filtro de gasolina protege el sistema de alimentación, eliminando las impurezas que pudiera haber en el combustible. Este tipo de filtro era muy común cuando el combustible que se encontraba en el mercado era de muy baja calidad y los depósitos de gasolina de las motos se fabricaban en metal. Se situaba entre el depósito y el carburador.

Actualmente están en desuso y sólo se montan en motos históricas.

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